Siempre intento mostrar en Mi Huertito, muchas de las batallas que yo tengo o de las sensaciones o sentimientos que he tenido y que luego muestro en este semillero, para que no se me olvide, que batallas tengo y que maniobras envolventes tengo que realizar para no dar pasitos para atrás.
El campo de batalla que es mi interior, es un campo de batalla entre dos supuestos enemigos mi alma y mi ego que curiosamente los dos tienen el mismo objetivo, que venza mis carencias, mis adicciones, que comparta, que no juzgue… un objetivo claro, que alcance el siguiente nivel de mi crecimiento espiritual.
En este campo de batalla mi alma me muestra el camino claro y limpio y me indica cuando voy bien o cuando he metido la pata… y mi ego tiene el mismo objetivo que el alma, pero su función es mantenernos distraídos, cómodos, enfocados en adicciones, despreciando a los demás, que soy más listo que los demás… haciéndome sentir que el mundo gira a mi alrededor.
El desenlace de las múltiples batallas que se dan en mi interior, el único responsable soy Yo, usando la única “arma” que tengo… mi libre albedrío y que depende de la pericia con que la haya usado, habré dado unos pasitos para adelante o me habré caído de la escalera.
En mi interior hay un campo de batalla propio, pero miro al exterior y veo un campo de batalla común… pues somos un todo, y lo que veo son los poderes establecidos, dominados por el ego, tratar de mantener el sistema que les ha permitido, en los últimos tiempos, vivir en la comodidad y en lo opulencia que les da el poder. Un poder que les entregamos el resto de los mortales debido a la educastración recibida… una educastración manejada por esos poderes establecidos y hay que reconocer que el ego del poder establecido hace muy bien su trabajo, pues nos tiene enfocados en lo que se nos inculcó en nuestras raíces, miedos, autoestimas bajas, no pensar, respeto y miedo a la autoridad establecida, intentos de hacer valer e introducir sus doctrinas y pensamientos, pan y circo…
La opresión, el reparto injusto de riquezas, el arrimar el hombro siempre los mismos, el pagar las consecuencias siempre los mismos, el bailar al son que tocan políticos, sindicatos y religiones… todo esto se va acabar, el sistema se le va a caer, y todos juntos tanto los que tienen como los que no tienen, van a salir victoriosos de sus batallas interiores, elevando sus conciencias… conciencias unidas que harán un mundo mejor, un mundo justo.
Yehuda Berg dice en su libro “2012 y más allá”:
“Nuestras mentes tienen el poder de ponerle fin al mundo que conocemos, un mundo que nació de nuestra conciencia negativa, y dar nacimiento a un mundo nuevo ahora mismo.
Pero no podemos lograr esto con solo tomar una decisión intelectual de intentar ver con mayor claridad. No es mediante nuestras capacidades intelectuales que cambiamos nuestra percepción del mundo y, a partir de ahí, de nuestra existencia. Es a través de nuestra pureza.
El Satán (ego) borró la verdad de nuestra conciencia y la reemplazó con la duda. No podemos percibir el Paraíso (el Mundo Verdadero) porque el Satán (ego) evocó imágenes negativas en nuestra cabeza basadas en lo que vemos en todo lo que nos rodea. La única forma de percibir y experimentar la realidad verdadera es erradicando al ego.
De nuevo, esto depende de nuestro nivel de pureza.”
Creo que ha llegado el momento de que vallamos ganando nuestras batallas interiores y acabar nuestra guerra interior… erradicando al ego, para elevar nuestra conciencia y nivel de pureza, y desde este punto de partida logremos ganar nuestra guerra exterior, elevar la conciencia de la humanidad, y cambiar de ciclo… pues estamos en el 2012 y en el más allá del 2012 habrá una conciencia nueva y elevada instalada en la humanidad.
Teso

